Amós E. Azkonaga
Esta página se convierte cada mes en una especie de introducción a todo lo que viene en todas las demás. Flow saca su cuarta edición y en este editorial queremos seguir con nuestras palabras de agradecimiento. La verdad es que hacer esta revista cada mes es más enriquecedor de lo que uno puede esperar a priori. Imagino que alguien lo intuye y cada mes nos encontramos con la sorpresa de que alguien ha puesto en marcha un producto editorial que sigue las directrices marcadas por Flow. Esta vez encontramos páginas grandes, grandes y nos encanta. También felicidades y, en confianza, qué envidia por el derroche de papel.
Todo el mundo responde con cortesía a las llamadas para realizar los reportajes, para hacer nuestros perfiles, para completar nuestras guías de bares y restaurantes, etc. Todos esos trabajos que intentamos que además de entretener y reflejar todo lo que está en boga en el medio, tengan calidad periodística.
Eso me toca a mí. Siempre se escapa algún detalle y queremos que sean benevolentes con nosotros.
Otros medios agradecen en su editorial a quienes forman parte de sus páginas, es decir, a los colaboradores, los entrevistados, los lugares que han permitido sus instalaciones para una sesión de fotos, por ejemplo; nosotros estamos felices de haber llegado donde estamos y no olvidamos a nadie.
Si desde fuera se conociera la ilusión, las ganas y la armonía con la que trabajamos todo el equipo y lo nuestro que hemos hecho cada número de Flow, seríamos la envidia de todo el mundo. ¿O ya lo somos?
Amós E. Azkonaga


