Saltar al contenido
Cultura

«Bienvenido el extraño» llena Bellas Artes con un grito escénico por la salud mental

Por Sergio Pichardo Sin comentarios 2 min de lectura
El elenco de Bienvenido el extraño saluda al público en la Sala Manuel Rueda de Bellas Artes

La obra de Yino Martínez, dirigida por Vicente Santos, llenó la Sala Manuel Rueda con una historia real sobre los prejuicios en torno a la salud mental.

Santo Domingo, RD.- A casa llena y ante un público conmovido, «Bienvenido el extraño» subió a escena en la Sala Manuel Rueda de Bellas Artes. La obra, escrita por el doctor Yino Martínez a partir de hechos reales, llegó con producción de Canek Denis y dirección de Vicente Santos.

Dos actrices de rodillas en una escena frente a la fachada de una casa
Dos actrices sentadas en escena junto a la intérprete del contrabajo
Un actor sentado en un banco bajo una luz azul en Bienvenido el extraño
Un actor con bata de médico y una actriz con pañuelo rojo frente a una mesa

La historia sigue a Bienvenido, un destacado estudiante de medicina cuya vida cambia tras un colapso emocional provocado por la presión académica. A partir de ahí recorre el rechazo, el encierro y la estigmatización, hasta reconstruirse y regresar convertido en médico al mismo pueblo que antes lo había condenado.

El montaje combinó imágenes en movimiento, testimonios personales y música en vivo, y transitó entre la palabra hablada, el verso y el canto colectivo. El contrabajo y la percusión, interpretados en escena por Attabeyra Hailí y José Andrés Molina, dejaron de ser acompañamiento para convertirse en parte de la narración, marcando silencios, tensiones y los momentos de mayor vulnerabilidad.

El elenco lo integraron Iván Mejía, Judith Rodríguez, Pepe Sierra, Ruth Emeterio, Manuel Raposo, Lía Briones, Wendy Alba y el propio Vicente Santos, que dieron cuerpo a una comunidad atravesada por la culpa, el miedo, la ignorancia y la compasión. La iluminación fue de Ernesto López; el vestuario, de Renata Cruz Carretero, y el maquillaje, de Tezza Borja.

Más que dividir la historia entre víctimas y culpables, la obra expuso a personas que, desde sus propias carencias, toman decisiones capaces de destruir o transformar la vida de otro, y recordó que detrás de cada diagnóstico hay una historia. Al caer el telón, la respuesta de la sala confirmó la conexión con el público.

La función tuvo además un fin solidario: lo recaudado se destinó a la Casa de Día del Patronato de Salud Mental Padre Billini, que ofrece atención profesional, terapias, medicamentos y acompañamiento a personas de escasos recursos con trastornos mentales y a sus familias. El lema de la obra lo resumía: «Caras vemos, historias no sabemos».

Sergio Pichardo

Emprendedor, desarrollador de negocios (Business Developer) en las areas de la tecnologia, Marketing Digital, Medios Digitales, Telecomunicaciones, Seguridad, Salud, Banca, Experiencia de Clientes, Distribucion masiva, Micro Creditos, Sistemas de Fidelidad, Turismo, PMS, Channel Manager, Motores de reserva EVO, e-commerce y retail, con mas de 20 anos de experiencia