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Por qué el blanco es el color del voto femenino: la moda de las sufragistas de 1913

Por Sergio Pichardo Sin comentarios 3 min de lectura
Sufragistas vestidas de blanco marchan por la avenida Pennsylvania de Washington en 1913, con el Capitolio al fondo y una mujer a caballo delante

Era barato, se veía desde lejos y desarmaba las caricaturas de sus críticos: así el vestido blanco se convirtió en el uniforme de las mujeres que pedían votar.

Santo Domingo, RD.- A dos días de las elecciones de medio término en Estados Unidos, el martes 3 de noviembre, vale la pena mirar atrás, al color que se asocia con el voto femenino desde hace más de un siglo: el blanco. Detrás hay una decisión de moda, de presupuesto y de estrategia.

Washington, 3 de marzo de 1913

La imagen que fijó la idea es la del desfile sufragista de Washington, el primero de ese tipo en la capital estadounidense. Organizado por Alice Paul y Lucy Burns, reunió a entre 5,000 y 10,000 mujeres que marcharon por la avenida Pennsylvania el día antes de la toma de posesión de Woodrow Wilson, según la enciclopedia Wikipedia. Al frente iba la abogada Inez Milholland, de blanco y montada en un caballo blanco, con un estandarte que decía «Forward into Light» («Adelante, hacia la luz»).

Inez Milholland, vestida de blanco, montada en un caballo blanco durante el desfile sufragista de Washington en 1913
Inez Milholland en el desfile sufragista de 1913

El desfile siguió un esquema de colores por grupos: las trabajadoras sociales iban de azul oscuro, las educadoras y estudiantes de verde, las escritoras de blanco y morado y las artistas de rosa pálido, de acuerdo con la historiadora Einav Rabinovitch-Fox, de la Universidad Case Western Reserve, en un artículo para The Conversation. Aun así, el blanco fue el que quedó en las fotos y en la memoria.

Por qué el blanco

Rabinovitch-Fox explica tres razones. La primera, el contraste: frente a los hombres de traje oscuro que llenaban las aceras, las mujeres de blanco sugerían cómo podían cambiar la política si votaban. La segunda, el bolsillo: un vestido blanco era más fácil y barato de conseguir que uno de color, así que cualquier mujer podía sumarse con un accesorio morado o amarillo. La tercera, la imagen: el blanco, asociado a la pureza, respondía a las caricaturas que pintaban a las sufragistas como mujeres masculinas. Las sufragistas negras también lo usaron para reclamar un respeto que el discurso público les negaba.

Morado, blanco y dorado

El Partido Nacional de la Mujer adoptó como colores el morado, el blanco y el dorado, inspirados en las sufragistas británicas, que usaban morado, blanco y verde. El dorado sustituyó al verde en homenaje al girasol, que la campaña de Kansas de 1867 tomó como símbolo, según el Servicio de Parques Nacionales de EE. UU. Para ese partido, el morado era lealtad, el blanco pureza y el dorado esperanza.

La lucha terminó con la Enmienda 19, que el Congreso aprobó en 1919 y que se ratificó en 1920.

El sello dominicano

En República Dominicana, las mujeres votaron por primera vez en las elecciones del 16 de mayo de 1942, tras una larga campaña en la que Abigaíl Mejía y Acción Feminista Dominicana, fundada en 1931, tuvieron un papel central, según Acento y El Nuevo Diario. Desde 2023, cada 16 de mayo se celebra el Día Nacional de las Sufragistas.

Más de un siglo después, cuando una mujer elige el blanco en una fecha electoral, el gesto sigue leyéndose como un guiño a aquellas pioneras de 1913.

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Sergio Pichardo

Emprendedor, desarrollador de negocios (Business Developer) en las areas de la tecnologia, Marketing Digital, Medios Digitales, Telecomunicaciones, Seguridad, Salud, Banca, Experiencia de Clientes, Distribucion masiva, Micro Creditos, Sistemas de Fidelidad, Turismo, PMS, Channel Manager, Motores de reserva EVO, e-commerce y retail, con mas de 20 anos de experiencia